Al entrar a casa, una persona normal creería que aun no habíamos terminado de desempacar, pero nosotros, que habíamos estado aquí en la mañana sabíamos que en realidad “alguien” o “algo” lo habían movido todo.
Alguien normal pensaría que robaron dentro de la casa. Pero yo sabía que nadie había entrado.
-¿Quien habrá hecho esto? - pregunto Haley quien estaba junto a mí.
De pronto se oyó un grito horrible, una risa malévola, que se burlaba, luego esa misma voz grito:
-¡Hoy yo saldré de aquí!
Sentí que algo voló frente a mí pero no vi nada.
-Hay que encontrar la entrada a la habitación oculta.
-Pero, Edward, ¿como la encontramos? – me pregunto Alice que me había tomado de la mano.
-Hay que revisar la casa.- le respondí- primero la planta superior luego la planta baja. Haley revisa tu cuarto. Alice el tuyo. Lesly el de mis padres y yo el mío. Byron revisa la sala familiar de arriba. Si encuentran algo fuera de lo normal llamen a los demás no esperen detenerlo solos.
Sin decir más todos subimos al segundo nivel y nos dividimos cada quien por su lado. Al entrar a mi cuarto lo encontré mas desordenado que la planta baja. Era como si alguien hubiera entrado a buscar algo y no se hubiera tomado la molestia de dejarlo en su lugar. Mis discos estaban fuera de su lugar y mi ropa esparcida por todos lados. Aun así no faltaba nada. Entre al baño y encontré el espejo hecho añicos como si le hubieran pegado aunque también tenía marcas de quemaduras. Las cortinas estaban rasgadas y el suelo estaba mojado. Pero aparte del desorden no había nada fuera de lo común.
-Edward- me sobresalte al oír mi nombre de detrás de mí.
-Hay Lesly no me asustes así.
-Lo siento pero, te quería decir que, aparte de un gran desorden, no encontré nada fuera de lo común.
-Yo tampoco, es como si estuvieran buscando algo y no lo hubieran encontrado. Mira mi espejo.
-Pues quien sea que hubiera creado este desorden está furioso.- Lesly pasó un dedo en una de las marcas negras que habían en el espejo, o lo que quedaba de él.
-Ten cuidado te puedes cortar con eso.
-¡Ay! Mira por tu culpa ya me corte. – Me puso su dedo sangrante frente al rostro riéndose.
-Mejor vamos al baño de mis padres creo que tienen un botiquín de primeros auxilios.
Salimos de mi cuarto y entramos al de mis padres. Lesly tenía razón estaba igual de desordenado que el mío. Busque el botiquín de primeros auxilios y saque el alcohol, algodón y algo de gasa para cubrir la herida. Lesly se había sentado a la orilla de la cama de mis padres viéndose el dedo.
Parecía una niña pequeña que jamás había visto la sangre.
-A ver, dame ese dedo.
-Oye pero eso me va a arder.- señalo hacia el alcohol.
-Pues obvio que te va a doler. Es tu culpa por tocar el espejo.
-Bueno pero no me agarres tan duro el dedo.
Limpie la sangre con el alcohol y saque de la herida un trozo de vidrio que se había atorado y envolví su dedo en gasa.
-Oye eres bueno en esto.
-Bueno, pues mama es doctora así que me enseño. Además que no es una cortada tan grande. Pero no queremos que se infecte. ¡Ya está!
-Gracias.
Se acerco a mí lentamente. Me asuste un poco no pensé que esto tomaría este giro. Pero aun así yo quería que pasara.
-Oye Edward.
Me aleje bruscamente de Lesly y ella de mí. Ajjj era Byron.
-Que quieres.- ni siquiera me esforcé en ocultar la decepción de mi voz.
-Perdón por interrumpir solo te quería decir que todo está más que desordenado y que en el piso superior no hay nada inusual.
-Y donde esta Alice.-pregunto Lesly quien se había acercado a Byron.
-En su cuarto.
-Iré con ella.-inmediatamente ella salió y nos quedamos solos Byron y yo.
-¿Que interrumpí algo?-se empezó a reír.
-Idiota.
-Ya está bien no lleguemos a eso por favor.
-Y todavía tengo mucho que decirte.
-¡¡¡¡¡¡Edward!!!!!
-Es Alice.
Corrimos los dos hacia el piso de abajo donde estaban todas las chicas en la entrada de la sala.
-¿Qué pasa?
-Mira el cuadro.
La pintura en la que Haley había visto a una niña estaba brillando de un color negro en los costados. Era un brillo extraño que se iba deslizando en las paredes como pintura.
Era la entrada.
-¿Y ahora qué hacemos?-pregunto Lesly tomándome de la mano.
-Entrar-conteste. Tome a Lesly con una mano y con la otra tome a Alice ella tomo a Byron y Lesly a Haley.-Adentro-dije con voz clara y algo fuerte.
El brillo negro de la pintura nos cubrió por completo y no pude ver nada más.
Luego se empezó a disipar y nos encontrábamos en una habitación muy oscura. No se podía ver nada. La única luz que había se encontraba detrás de nosotros, me di la vuelta para ver de dónde venía la luz, pero en ese instante el agujero de donde venia se cerro y nos dejo de nuevo en la oscuridad.
Luego, sin que nadie pudiera hacer nada, se fueron encendiendo unos candelabros que había en la pared, iluminando la habitación.
Era un cuarto grande casi del tamaño de toda la casa. No había paredes y los pocos muebles que había estaban casi destruidos por completo.
El tapiz de las paredes estaba rasgado, igual que las cortinas que parecían estar ahí de adorno pues no había ventanas.
La luz era muy tenue y en el centro de la habitación había alguien flotando a la deriva con una expresión de sufrimiento en el rostro y los ojos cerrados. Al principio pensé que había sido ahorcada, pero en realidad estaba flotando.
-No debieron haber entrado aquí.- oímos una voz pero no sabíamos de donde venia, parecía venir de todas partes y aun así no se veía a nadie. Y de repente frente a nosotros apareció una chica tal vez de unos 15 o 14 años era casi transparente y daba la impresión que se desintegraría en cualquier momento.
Tenía el pelo negro, y los ojos blancos, y usaba un vestido blanco liso.
Nos miraba fijamente y el lugar se empezó a poner frio y se podía sentir una tristeza que no era propia.
-No debieron haber entrado aquí –repitió casi llorando y en un susurro.
-¿Estás bien?- pregunto alguien. No sabía bien quién. Absurda pregunta ahora nadie estaba bien.
-Nadie debía haber entrado aquí.- volvió a repetir.
-¿Porque?-pregunte y mi propia voz me asusto.
-Ya saben porque. Este lugar esta maldito. Si acaba esta luna llena y no logran salir se quedaran aquí para siempre. – Al decir esto se fue acercando a nosotros, casi flotando, y en un momento estaba frente a nosotros. – Me llamo Nathalie.
-Hola, Yo soy Haley, Ella es Lesly, Mi hermana Alice, Byron y me hermano Edward. –Haley nos fue señalando uno a uno como si fuera una presentación formal.
-Saben en el lio en el que se metieron.
- Si lo sabemos y a eso hemos venido, a sacarte de aquí.
-Pero para deshacer la maldición deben destruir la maldición deben destruir a Katherine mi hermana. Sé que ustedes no son normales y menos ella- señalo a Alice- pero no sé si podrán contra Kitty.
-¿Kitty? Aun la tratas como si fuera alguien normal después de lo que te hizo.
-Lesly no seas tan mala-la reprocho Alice.
-No, está bien. Es que, aunque sea una bruja y me haya hecho esto sigue siendo mi hermana mayor.
-¿Es ella? – pregunto Byron viendo a la chica que estaba flotando.
-Sí, ahora está siendo atormentada. Esta habitación hace que con el más mínimo sueño te duermas y si duermes entras a un mundo de pesadillas donde tus mayores miedos te atacan y, aunque sea un sueño, si te lastimas ahí, te aras daño real. Dolor real. Ella lo resiste un poco mas por ser más poderosa que yo pero aun así se debilita en cada visita a sus sueños. Aunque últimamente se ha fortalecido y eso me asusta. Ella podría salir de aquí y dejarnos atrapados por siempre. Así que si quieren concentrarse en sacarnos de aquí será mejor que ninguno duerma.
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